Aquí os dejamos un interesante artículo desde la perspectiva psicoanalítica sobre la relación entre el poder y lo erótico en Pablo Picasso. Su lectura puede complementar muy bien las reflexiones que aquí se vierten.
¡Que lo disfrutéis!
http://www.adepac.org/P06-126.htm
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martes, 21 de mayo de 2013
sábado, 9 de marzo de 2013
50 años del Museo Picasso de Barcelona.
Implantación de la placa del Museo Picasso, 1963.
Un día como hoy hace 50 años, el 9 de marzo de 1963, abría
sus puertas el Museo Picasso de Barcelona, que se consagraba como el primer
museo monográfico del mundo dedicado al artista malagueño.
La relación de Picasso con Barcelona comienza muy temprano, no habiendo
cumplido aún los 14 años él y su familia se mudan a la ciudad condal. Es aquí
donde comienza sus estudios de pintura, donde conoce a sus mejores amigos,
donde pinta algunas de sus mejores obras y donde según sus propias palabras entendió
hasta dónde podía llegar.
Fue en Barcelona también donde el artista decidió que se
encontraría el Museo Picasso, el único centro creado en vida del pintor, por su
propio deseo y bajo su supervisión. Picasso decidió que obras se expondrían y
llegó a donar más de un millar de las mismas.
Sin embargo, nunca lo llegó a pisar. Prometió no volver a
España mientras Franco siguiera vivo, y fue fiel a su promesa. El artista era
uno de los personajes más perseguidos por la dictadura, no solo militó en el
Partido Comunista Francés, sino que retrató el horror de la guerra civil y del
fascismo en El Guernica. Para lidiar con este sector más radical del franquismo,
el museo debió abrir sus puertas bajo el nombre de Palacio
Berenguer de Aguilar-Colección Jaime Sabartés, aunque fue un adscrito al
régimen el que permitió su creación, el alcalde de Barcelona, Josep Maria de
Porcioles.
Picasso y Sabartés, s.f.
Jaime Sabartés, secretario del pintor, había donado a
la ciudad la colección de picassos que había reunido a lo largo de los años de
servicio al artista. Su primera elección había sido Málaga, la ciudad natal del
pintor, pero fue el propio Picasso el que le hizo desistir y el que le
convenció de que Barcelona era la mejor opción.
La implicación de Picasso fue total, al menos hasta el
punto que le permitieron sus asperezas con el régimen. En 1962, durante las
obras de rehabilitación del palacio Berenguer de Aguilar, Picasso encargó que
se le llevara a Cannes una maqueta del museo.
Maqueta del Palacio Berenguer de Aguilar, s.f.
La colección se amplió. A las piezas donadas por
Sabartés se unieron 22 piezas de la colección Plandiura, los dibujos del
coleccionista Garriga i Roig e incluso Dalí y Gala donaron Las Metamorfosis de
Ovideo y el único collage cubista que tiene el museo. Años más tarde vendrían las grandes
donaciones de Picasso a las que hemos hecho referencia, entre las que se
encuentra la serie de Las Meninas.
Llegada de la colección de Las Meninas, s.f.
En 1970 el Museo se amplió bajo la más absoluta discreción
con la anexión del palacio del Baró de Castellet y la donación de Picasso de 921
obras.
Tras su muerte, Jacqueline, su viuda, siguió donando
obras pero de su propia colección, pues el gobierno francés en concepto de
dación por el pago de impuestos de
sucesión se quedó con el grueso de los fondos del pintor. Fue el comienzo del
Museo Picasso de París.
Hablar de Picasso es hablar de Barcelona, del estrecho
lazo que los unió a pesar de las circunstancias. Pues como el propio artista
decía “cuando hablan de Picasso ponen: `Picasso,
artista catalán nacido en Málaga... Estos saben lo que dicen”.
Así pues para conmemorar el aniversario del museo, se han programado tres
exposiciones que hablarán del centro, de su formación, de su colección y de sus
exposiciones.
La primera de las tres muestras es El Museo Picasso, 50
años en Barcelona. Los Orígenes, que se inaugura hoy 9 de marzo y que se podrá
visitar hasta el 9 de junio. Además la colección permanente será presentada y
comentada por el personal del museo de todos los ámbitos, desde el departamento
de conservación hasta el de seguridad, con la intención de compartir con el
público la visión de las obras desde un punto de vista de experiencia vital y
profesional.
Los documentos que firmó Picasso para autorizar la
donación de las obras, un poema dedicado a Sabartés, o Retrato azul (obra que donó Picasso tras la muerte de su
secretario) pueden verse en esta primera parte de la triología expositiva.
La segunda de las exposiciones, relativa a la colección
se llevará a cabo del 4 de julio al 20 de octubre y se tratará de implicar
activamente a los ciudadanos, animándolos a que participen de la realidad del
centro.
La última exposición reflexionará sobre las
exposiciones temporales llevadas a cabo en estos cincuenta años de vida y se
podrá ver del 14 de noviembre al 16 de febrero de 2014.
Medio siglo de trayectoria, 4.249 obras, cinco
edificios y su próxima constitución como fundación, consolidan el futuro de
este museo de importancia mundial y que sitúa a Barcelona como visita
obligatoria para todo aquel que desee adentrarse en la creación de uno de los
genios de nuestra era.
Más info: http://www.bcn.cat/museupicasso/es/exposiciones/50aniversario.html
viernes, 8 de marzo de 2013
Las modelos de Picasso. Eugenio Recuenco.
Cuando atraemos a nuestra mente la figura de Picasso y
hacemos memoria de alguna de sus obras, la mayoría de ellas tienen como
personaje principal una mujer.
Esa mujer suele ser una mujer real, ligada emocionalmente al
pintor y que funciona como una musa, un hilo conductor de la creatividad del artista.
Pero estas mujeres, las mujeres de Picasso, no sólo sirven de musas para el
pintor malagueño. Su fuerza, su sensualidad, su misterio, las hacen sumamente
deliciosas y atrayentes incluso en nuestros días.
Eugenio Recuenco, uno de los fotógrafos
madrileños de más proyección internacional que ha trabajado entre otros para
Vogue, Vogue UK o Vanity Fair, recrea en un reportaje para Smoda a las modelos
de Picasso.
Las reinventa, les da vida, las moderniza engalanándolas con
piezas de Dior, Marni o Burberry.
Nos muestra través de su mirada, o más bien de su objetivo, que
el alma de aquellas mujeres sigue latiendo y que son capaces de despertar hoy
en día la misma atracción que hace un siglo atrapó al propio Picasso.
La espera, 1901.
Retrato de Nusch Eluard, 1937.
Mujer de Mallorca, 1905.
El jersey amarillo, 1939.
Mujer con reloj, 1936.
Jaqueline con las manos cruzadas, 1954.
Día internacional de la mujer
Aprovechando este señalado día y dado que nuestro blog está dentro de ese empeño que se oficializa hoy, os queremos presentar distintas actividades en femenino que os pueden interesar:
En primer lugar, comienza la II edición del festival Miradas de mujer, que se realiza en numerosas ciudades de España, con más de 300 actividades que rescatan la voz creadora femenina española. Por ejemplo, el Museo Picasso de Málaga nos propone una mesa redonda en la que diferentes profesionales de disciplinas creativas, como la arquitectura o la música contemporánea, reflexionarán sobre cuál es la situación y la visibilidad de la práctica artística llevada a cabo por las mujeres en España:
Muchas instituciones de la cultura en Madrid realizan su homenaje a la mujer, entre las que destacamos la del Museo del Prado, con un amplio programa que abarca presentaciones, conferencias e itinerarios específicos:
También el Museo Nacional de Artes Decorativas hace su pequeño homenaje en su blog y además crear un tablero específico en Pinterest llamado Woman's World
Y por último nuestra Universidad Complutense realiza un amplio homenaje a una de las figuras capitales del pensamiento español, María Zambrano; toda la info aquí:
Desde ellas sin Picasso, !Feliz día a todas las mujeres que luchan por su igualdad!
miércoles, 6 de marzo de 2013
Los pilares de Picasso
Jacqueline,
Marie-Thérèse, Olga, Dora… han perdido su identidad propia junto con el
apellido y han adquirido en cambio las identidades que Picasso les pintó cuando
entraron en su universo bajo los apelativos de Mujer sentada, Mujer leyendo, Mujer con pelota de playa o, a veces,
Retrato de Jacqueline, Retrato de Marie
Thérèse… nombres que parecen ficticios, inventados para la ocasión. Las
mujeres de Picasso, blandas o hechas añicos, a penas bosquejadas o grabadas en
ácido, no están presentes a través de las expresiones elegidas por ellas en la
obra de Picasso. Tan sólo son reflejos del artista.
Muchos creen que lo
que quizás nunca cambió en sus numerosos cambios de estilo fue su actitud con
respecto a sus modelos. Tal vez, como declararon sus amigos y amantes, Picasso
era incapaz de abrigar sentimientos profundos hacia otra persona, y esto hacía
que le fuera imposible retratar a los demás, salvo retratándose a sí mismo. “A mi nadie me importa de veras. En lo que a
mí respecta, los demás son como esos granitos de polvo que flotan en la luz”,
le dijo una vez a François Gilot. El crítico de arte John Berger observó que
los retratos de mujeres de Picasso “son a
menudo retratos de sí mismo descubriéndose en ellas (…) Sólo es capaz de verse
plenamente cuando se refleja en una mujer”, y tal vez debido a esa búsqueda
de sí mismo, quien sabe, se pasó la vida proyectándose sobre cada una de
las numerosas mujeres a las que se acercó. Puede ser que, en un sentido casi
material usara a sus modelos como si de lienzos se tratara, lienzos que
preparaba mediante la lisonja, la seducción amorosa, la
amistad y el dinero.
Resultaría
imposible recuperar a todas y cada una de las incontables mujeres que en algún
momento de su vida sirvieron de lienzo al artista y tampoco lo consideramos pertinente. Nosotras trataremos de
recuperar a algunas de las más importantes, rescatarlas de esa esclavitud e intentar dar otro punto de vista respecto a su papel en la Historia del Arte. Trataremos de mostrarlas, ahora ya no
como lienzos sino como pilares de la vida y creación artística de Picasso. Sus
cariátides personales, sobre las que el creador se elevó como genio del siglo
XX y responsable, en cierto modo, cada una de ellas de muchos de los cambios
que Pablo Picasso sufrió a lo largo de su producción artística.
María Pernía
domingo, 3 de marzo de 2013
Ellas sin Picasso nace como un proyecto de un grupo de historiadoras del arte de la Universidad Complutense de Madrid. Nuestro principal objetivo es recuperar a las mujeres, artistas o no, que vivieron bajo la sombra de Picasso y que tuvieron una decisiva importancia en su obra, pues consideramos que han quedado obviadas en tanto que sujeto histórico. Desde la historiografía tradicional no se las ha tenido en cuenta como personas activamente influyentes en la obra del pintor malagueño, y tampoco se ha dedicado la atención que merecen aquellas que también eran artistas.
Así pues, mediante un análisis caleidoscópico de las cinco principales compañeras de Picasso pretendemos hacer un ejercicio de visibilización, reivindicar el valor de sus vidas y obras, revisando la Historia del Arte para descubrir de qué manera influyeron ellas en su trabajo y no al contrario.
Por tanto, no sólo pretendemos poner a la luz a estas mujeres, sino que también planteamos la necesidad de hacer una revisión a la Historia del Arte, tal y como ahora la comprendemos.
Esperamos conseguir entender a Picasso desde otro lugar, y que vosotr@s nos acompañéis en esta reflexión. ¡Bienvenid@s!
Arantxa Romero
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